loader
menu
circdetarragona_AD
circdetarragona_AD

El poder del Cavaliere

Pablo Alcaraz Opinió dilluns, 02 de desembre de 2013

Piazza del Duomo de Milán. Cinco de la tarde. Hora taurina que en la capital de la Lombardia podríamos cambiar por hora berlusconiana. 4 amigos tomando un ristretto, que es como un chupito de tequila pero a la italiana. Sin alcohol, sal, ni limón ni mariachis, pero con un fondo de Prada y un clamor de fondo que se acerca conforme Silvio Berlusconi y sus injertos entran en escena.

Lo fácil es simplificar al Cavaliere, pensar en él como un corrupto, cercano a la mafia y viejo verde que entre bunga y bunga dirige un imperio empresarial y hasta no hace mucho un país. Lo complicado es entender cómo alguien así tenía, y en algunos sectores aún tiene, la confianza de una mayoría que durante 17 años le dio el volante de un Ferrari venido a menos llamado Italia.

Y para eso hay que entender a un país que como describía Orson Welles en “El tercer hombre” fue capaz de en 30 años de dominación de los Borgia tener guerras, terror, sangre y muerte, pero a la vez ver nacer a Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. Una forma de ser, una comedia del arte eterna, la exaltación de la figura del furbo, papel de astuto que encarna a la perfección Berlusconi.

Y para entender al propio Silvio lo mejor es ir a los inicios, no a sus días de crooner bronceado cantando Oh sole mio en los cruceros, sino a cómo fue adquiriendo una fortuna que le llevó a los altares. Y para eso cito a Enric González, que en su delicioso “Historias de Roma” explica como logró embaucar a la heredera del marqués Camillo Casati Stampa di Soncino, heredero, a su vez, de una de las familias más nobles y ricas del norte de Italia.

Al marqués le gustaba ver a su mujer intimando con otros hombres y tomar fotografías del momento hasta que la esposa se enamoró de uno de los protagonistas y Casati Stampa, que era permisivo pero no tanto, los mató y luego se suicidó. Su hija, única heredera, dijo que Villa San Martino, joya del patrimonio de la familia, le traía malos recuerdos y era mejor venderla. El valor de la finca, obras de arte incluidas, estaba en unos 7.000 millones de liras. Cesare Previti, una persona de su confianza, su abogado y tutor hasta la mayoría de edad le encontró un comprador que ofrecía 500 millones de liras en bonos (que para postre no valían esa cifra). Il consigliere le recomendó que vendiera, le habló de recesión, de crisis,... La película acaba con la heredera asqueada en Brasil, Berlusconi disfrutando de la propiedad (es su actual primera residencia) y Previti designado ministro de defensa en el primer gobierno de Forza Italia antes de ser condenado por corrupción a magistrados.

Ese es el ex primer ministro de Italia, el fin justifica los medios llevado a su máximo nivel, la amabilidad, el chiste fácil, el populismo personificado, el patriota exacerbado que se confunde a sí mismo con un país entero y que ve conspiraciones por todos lados.
El italiano por lo general es individualista y un descreído en política, vio como volaba por los aires su sistema de partidos y se rindió ante alguien que prometía sabia nueva, un triunfador en los negocios sin pelos en la lengua que sabía qué tecla tocar y cuando hacerlo. Uno de los suyos. Un tipo que cuando compró el Milan hizo aparecer a la plantilla en el estadio en helicóptero y al ritmo de la Cabalgata de las Valquirias, que como imagen no me negarán que tiene su aquel. Alguien que no se vende. Justamente porque es él quien compra.


Pablo Alcaraz
Pablo AlcarazPeriodista d'Onda Cero TGN
circdetarragona_AD
circdetarragona_AD

Comentaris

circdetarragona
Anterior
Següent
Per tal de poder millorar els nostres serveis utilitzem cookies de tercers. Si continua navegant considerarem que accepta la seva utilització. Més informació aquí. Tancar